Los baños
Conoce la historia de los Baños y Aguas de Fuensanta de Buyeres de Nava
Historia
La denominación de Buyeres derivada de Bañeres. La voz de Fontsanta que se lee en todos los escritos viejos. Los cimientos de un vasto edificio. Los dos ángulos de un bañadero grande, todo de sillería. La solidez y figura rara de una arqueta deteriorada. Y el nicho que contenía en su fachada principal para el ídolo tutelar de este asilo de dolientes. Son monumentos que remontan su creación a los tiempos en que difundieron, por las costas de España, el gentilísimo médico las primeras incursiones de las colonias fenicias, griegas, cartaginesas y romanas.
Los desastres que ocurrieron a principios del siglo V de la Iglesia, con la caída del Imperio Romano en España, comprendieron uno de los principales objetos de higiene pública que más se cultivaban entonces, cual era el de las casas de baños, desde cuya época es cuando se puede creer que entró en decadencia la de Buyeres, como todos los demás de la nación. Sin embargo, no decayó el prestigio y reputación curativa que esta agua sulfurosa sostuvo entre todos los embates y revoluciones del arte yátrico.
Tal vez permanecería en el olvido y abandono en que yacían si Ignacio José López no hubiera movido, en 1834, el celo de la Junta Superior de Medicina y Cirugía del reino, y más adelante el de las autoridades principales, entre ellas los señores D. José Caveda y D. Juan Ruiz Cermeño que supieron inclinar el real ánimo de S. M. La Reina y la protección del Gobierno a favor de las reformas realizadas en 1846.
