Los baños
Conoce la historia de los Baños y Aguas de Fuensanta de Buyeres de Nava
Topografía
El valle de Fuensanta de Buyeres de Nava disfruta, por una parte, de la prerrogativa geográfica que les pertenece, como a los demás que se encuentran entre el sexto y sétimo clima al Norte del Ecuador, y participa por separado de la que le ofrece un punto litoral, y la estructura y posición particular del terreno que le circunda.
La elevada montaña que tiene al Sur es un apéndice a los puertos nevados que median entre los confines de Castilla La Vieja y los del Principado, en cuya cima pierden su furor las mayores tempestades, sin transmitir al valle de Fuensanta más que algún eco suave. Los vientos calientes del mediodía acaban de saturarse de un oxígeno puro que cunde por aquella ribera refrescada por los vientos del Este y Nordeste, por el influjo del grande arbolado que espontáneamente vegeta en todo el territorio asturiano, y por la brisa que levanta la corriente de las aguas cristalina y frías del río Sella.
La presión barométrica se mantiene, desde el fin de la primavera hasta mediados del otoño, entre 27 y 28 pulgadas. Las observaciones meteorológicas de los últimos años señalan, por un cómputo medio, en los cuatro meses de junio, julio, agosto y setiembre, 4 o 5 días lluviosos, 14 serenos y 12 cubiertos de un celaje. En Fuensanta no se conocen extremos de temperaturas. Los termómetros centígrados salen poco de entre los 14 y 10 y 8 grados en las mañanas y tardes de los meses de junio y setiembre, y entre los 15 y 20 de mañana y tarde en julio y agosto. En el invierno descienden, en muy pocos casos, a los 5 grados, y rarísima vez hasta 0. Así como en las primaveras y el fin de los otoños, están próximamente a los quince.
