Entorno Asturias
En un paraíso de incomparable belleza mana el Agua Mineral de Fuensanta
Situación Geográfica

Con una extensión de 10.564 Km2 y una población superior al millón de habitantes, el Principado de Asturias se encuentra situada en la costa norte de la Península Ibérica, en la denominada “España Verde”. Sus límites naturales son la comunidad autónoma de Galicia al oeste, la de Cantabria al este, el mar Cantábrico al norte y la Cordillera Cantábrica, separándola de la provincia de León, al sur.
El paisaje asturiano distingue tres zonas bien diferencias: las montañas, los valles interiores y la costa. La Cordillera Cantábrica, cuyas mayores alturas se encuentran en los Picos de Europa, se erige como una carrera natural que dificulta las comunicaciones con el resto del país. Bosque atlántico. Costa de 345 kilómetros, con acantilados, amplias playas, pequeñas calas y pintorescos pueblos marineros.
Naturaleza

La naturaleza de Asturias ha formado parte inseparable de su historia. Sus peculiares fronteras, las escarpadas montañas y el turbulento mar, han permitido que este antiguo reino de espectacular belleza se mantenga inalterable en costumbres, cultura y leyendas. Un espectáculo abierto todo el año y que se extiende por todo el Principado.
Asturias cuenta con casi un tercio de su territorio declarado Espacio Natural Protegido de especial interés. Con la creación de la Red Regional de Espacios Naturales Protegidos se intenta compatibilizar la conservación de los recursos naturales del Principado con una utilización racional del territorio, sin olvidar actuaciones encaminadas a la educación ambiental, investigación, ocio y desarrollo rural. Y a estos pequeños paraísos se les unen blancas y arenosas Playas, recónditas Cuevas, hermosos Lagos, apacibles Embalses, cristalinos Ríos, así como Fauna y Flora autóctona.
Entre todas estas bellezas naturales cabe mencionar el Parque Natural de Redes, la Reserva Natural Integral del Bosque de Muniellos y el Parque Natural de Somiedo que forman parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO, compuesta por cerca de 400 espacios en 94 países, y distinguida con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2001.
Otra cita ineludible en el Principado es el Parque Nacional de Los Picos de Europa, enclavado en la Cordillera Cantábrica, entre las provincias de Asturias, León y Santander. Su vasta extensión comprende territorios pertenecientes a los concejos de Amieva, Cangas de Onís, Onís, Cabrales, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja. Su singularidad, belleza e interés paisajístico, natural y geológico han hecho que este espacio pasara a declararse, en 1995, Parque Nacional, acogiendo en su región occidental al que fuera el primer Parque Nacional de España, el de la Montaña de Covadonga, por su Majestad Don Alfonso XIII, en 1918.
Pero no son los únicos rincones que exhiben el esplendor natural del Principado. Junto a ellos habría que citar al Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias; las Reservas Naturales Parciales de la Ría del Eo, de la Ría de Villaviciosa, de la Cueva del Sidrón o de Peloño; los Paisajes Protegidos de la Costa Occidental, del Cabo Peñas, de la Sierra del Sueve, de Peña Ubiña o de las Sierras de Carondio y Valledor; y un importante e interesante número de Monumentos Naturales.
El clima

La formación montañosa de la cordillera y su proximidad a la costa configuran un clima de tipo oceánico, caracterizado por unas temperaturas moderadas (salvo en la montaña) y abundantes y regulares precipitaciones durante todo el año.
Los veranos en Asturias son cálidos (con una temperatura media de 22º C) y los inviernos suaves.
Historia, arte y cultura

Asturias ofrece, desde el punto de vista histórico y artístico, un completo recorrido por el arte y la cultura que sus diferentes pobladores han legado a lo largo de los siglos. Para comenzar, las cuevas de Tito Bustillo, el Pindal, Candamo o el Buxu, donde se localizan significativas muestras de pintura y grabados parietales, que nos acercan a la sensibilidad artística de los hombres del Paleolítico. Del Neolítico, caracterizado por el abandono de las cuevas y época en la que se establecen las primeras explotaciones mineras de la región, descubrimos el Dolmen de Santa Cruz y el Idolo de Peña Tú.
La cultura castreña de la Edad de Bronce, desarrollada en el Principado hasta la llegada de los romanos, dejó huellas peculiares como los castros de Coaña y Mohías. El proceso de romanización en la región tiene numerosas referencias como las termas del Campo Valdés de Gijón, las villas de Beloño y Veranes (Gijón), Puelles (Villaviciosa) o Memorana (Pola de Lena). También se localizan abundante restos de las calzadas romanas como la del Cordal de la Mesa.
Gastronomía

Asturias es tierra de montañas, verdes pastos, frondosos bosques, ríos y rías de gran belleza, mar rabioso en romance perpetuo con sinuosos acantilados y excelentes vegas fértiles. Todas estas características, hacen de esta región una auténtica despensa natural surtida de pescados, mariscos, carnes, verduras, frutas y quesos de excelente calidad. Estas materias primas son la base fundamental de la gastronomía asturiana, que sigue el recetario tradicional, al que se van incorporando toques de imaginación. Un plato, la fabada, y una bebida, la sidra, se constituyen como los elementos singulares de la cocina regional. Los pescados “a la sidra”, el marisco, la carne roxa, el cabrito, el cordero, la caza y una variada gama de tartas (charlota, manzana, almendra...), dulces (tocinillo, marañuelas, carajitos, frixuelos...) y pasteles (carbayones, casadiellas...) constituyen algunas de sus excelencias gastronómicas. Sin olvidar, por su abundancia y calidad artesanal, los quesos que tienen en el de Cabrales y el de Gamonedo sus cotas más altas de prestigio y reconocimiento.
Fuente: Consejería de Industria, Comercio y Turismo.Sociedad Regional de Turismo